Creación de empresas (en 24 horas).

Los emprendedores andaluces podrán constituir a partir de hoy su empresa en tan sólo 24 horas ahorrándose los 40 días que anteriormente se requerían para la puesta en marcha de su sociedad mercantil y reduciendo a un solo día el plazo de la tramitación administrativa necesaria.    

El consejero de Innovación, Ciencia y Empresa, Francisco Vallejo, ha informado del Programa ‘Empresa 24 horas’ que hoy entra en funcionamiento. Esta iniciativa empresarial se desarrolla a través de la creación de un banco de empresas donde los interesados pueden elegir en un catálogo de 200 sociedades limitadas ya constituidas, registradas en el Registro Mercantil, provistas de Código de Identificación Fiscal, con garantía de inactividad hasta el mismo momento de la transmisión al comprador y con toda la documentación legalizada y regularizada, incluyendo escrituras notariales.    
La Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía (IDEA), encargada de gestionar este ‘banco de empresas’, ha puesto a disposición de los emprendedores andaluces una sección en su página web, http://www.agenciaidea.es, que permite realizar todos los procedimientos y trámites a distancia y por vía electrónica, facilitando al máximo la puesta en marcha de la iniciativa empresarial.

Ahora   Mediante el Programa Empresa 24 horas los pasos, que se llevarán a cabo en un solo día, son los siguientes:

  1. Los emprendedores entran en la web www.agenciaidea.es y formalizan su petición mediante el suministro de los datos que le son solicitados.  
  2. Ingresan 3.006 euros en la cuenta corriente que se les indique.   
  3. Una vez verificado el pago por IDEA, los emprendedores reciben una citación para firmar la compra de la sociedad en la notaría que deseen dentro de la Comunidad Autónoma, en un plazo no superior a un día desde dicha verificación.   
  4. Una vez firmada la compra, reciben en ese mismo momento la totalidad de la documentación de la sociedad que les permitirá comenzar a operar con ella y facturar, una cuenta corriente con los 3.006 euros ingresados menos los gastos de constitución y un breve folleto informativo de los pasos que a partir de entonces tendrán que dar.

21 Posturas para hacer el amor con tus clientes.

Interesante presentación que me han enviado. 

Gestión de los activos tóxicos de la banca.

Resulta evidente, en la situación actual, los problemas que están ocasionando determinados activos bancarios, conocidos como tóxicos, en los balances de sus entidades. Para aliviar, cuando no eliminar, la indicada problemática se ingenian soluciones como las valoraciones ad hoc (ver entrada relacionada aquí) y el traspaso de los referidos activos fuera del balance.

Una de estas ingeniosas soluciones la ha puesto en marcha el grupo de las cajas de ahorros, bajo el paraguas de Ahorro Corporación Servicios Inmobiliarios (ACSI) que asesora, gestionará y comercializará los bienes inmuebles de las 42 cajas accionistas de Ahorro, más Caixa Girona
ACSI está creando sociedades vehículo que empezará a constituir en los próximos días, los vehículos se dividirán según los tipos de activos: suelos, viviendas sin terminar y vivienda finalizadas en stock. Cada caja intercambiará activos por participaciones del vehículo. Hasta ahora, las cajas han aportado activos por alrededor de 3.200 millones de euros. 
Para las cajas, la gran ventaja de traspasar sus inmuebles a otra sociedad es que la depreciación de esos activos no aflorarán pérdidas en sus cuentas de resultados, concesión que los directivos de ASCI afirman que han obtenido del Banco de España. 
La última, que hemos conocido, proviene del prestigioso IESE, en su publicación Coyuntura Económica, que en línea de lo que ya calificara el SrAlmunia, Comisario de Asuntos Económicos y Monetarios de la UE, como banco malo cuando señalaba que:    

La idea de sacar de los balances de las entidades financieras activos para que los gestione una entidad y los ponga en valor sin perjudicar por ello la confianza entre los bancos y quienes actúan en los mercados financieros todos los días, es una solución que tuvo muy buenos resultados en anteriores crisis financieras, como en Suecia.

En la publicación del IESE se describe el ‘banco malo’ como una institución que adquiere en nombre del Estado activos malos pagándolos con dinero bueno (o deuda pública negociable) y gestionando su venta posterior. 
De este modo, se marcaría un precio para la valoración de cada hipoteca española que permitiría cuantificar las pérdidas en que deberían incurrir las entidades.
Por tanto, el problema de la valoración de los activos es el principal escollo de este modelo, según el informe, que evita pronunciarse sobre qué activos hipotecarios deberían ser adquiridos por esta institución, pese al consenso del sector de que el crédito al promotor es el principal activo tóxico de bancos y cajas españoles.
La función del banco malo no tiene por qué responder a la de un banco, pues su misión “no es prestar ni captar dinero”, sino que se trata de una institución que “gestiona un patrimonio público”, como sucedió, tal como recuerda el informe, en la década de los ochenta con el INI y el Patrimonio del Estado, que gestionó la venta de los activos de Rumasa.
El informe sugiere que, pese a tratarse de una cifra “colosal”, una parte “importante” de los 100.000 millones desembolsados podría financiarse con emisiones de deuda pública “porque la posición deudora resultante no sería alarmante” dado el relativamente bajo déficit público español.
También se considera que esta cantidad podría ser recuperada en buena parte por el Estado mediante la venta de los activos inmobiliarios en circunstancias más favorables a las actuales, pues “el Estado tiene un tiempo del que las entidades privadas no disponen”.
Desde el IESE se aboga por crear este “banco malo” lo antes posible y en este sentido cita al ex vicepresidente de la Reserva Federal Alan Blinder, quien aseguró que “ya que todo indica que vamos a crear un ‘banco malo’ tarde o temprano, ¿no sería mejor crearlo pronto?”.
Desde esta escuela de negocios se apunta que limitar las dimensiones de las entidades financieras podría resultar una de las medidas reguladoras que más estabilizaría el sistema, si bien señalan que se trata de un planteamiento teórico cuyas posibilidades de aplicación califica de “mínimas”.
Mas información: Prensa económica
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Imagen: el economista

La Reforma de la Ley Concursal (II).

En la primera parte de esta entrada se comentaba la necesidad de dotar a la vigente Ley Concursal de mecanismos eficaces para hacer frente a la realidad financiera de nuestras empresas en estos momentos.

El Consejo de Ministros ha aprobado el Real Decreto-ley  que aborda lo que señala como una reforma de urgencia y limitadade la vigente Ley Concursal:
  • en apoyo de las empresas deudoras y 
  • sus acreedores y 
  • para corregir determinadas cuestiones procesales y sustantivas que dificultaban injustificadamente la aplicación y consecución de los objetivos previstos en la ley.     
Los aspectos fundamentales  de esta reforma son: 
  1. Refinanciación a las empresas viables.  Se estimulan las operaciones de refinanciación a favor de empresas en dificultades. Ante el riesgo de que las refinanciaciones acordadas antes de que las empresas sean declaradas en concurso puedan ser rescindidas una vez iniciado éste, la reforma incluye un aumento de las garantías a favor de las entidades refinanciadoras, centradas en la no rescindibilidad de las operaciones no fraudulentas derivadas de estos acuerdos y en la restricción de la legitimación para impugnar tales operaciones. Estas garantías se condicionan a que la refinanciación cuente con el respaldo de 3/5 de los acreedores, un plan de viabilidad avalado por un informe independiente y todo ello documentado en escritura pública.
  2. Incentivación de la suscripción de convenios anticipados que eviten la liquidación de la empresa en concurso. La reforma busca facilitar que las empresas que vayan al concurso hayan tenido la oportunidad de consensuar con sus principales acreedores un futuro convenio que impida la liquidación. 
  3. Agilización del procedimiento de concurso y reducción de sus costes. Se pretende reducir la duración del concurso reduciendo la previsible degradación progresiva de la situación patrimonial y financiera de la empresa y los costes del proceso. En esta línea, se prevén las siguientes modificaciones: 
    1. Revisión del sistema retributivo de los administradores concursales. Se proponen medidas tales como la limitación de las retribuciones; la creación de un mecanismo que asegure una percepción mínima a los administradores de empresas concursadas sin suficientes fondos; y que el pago de los informes de expertos se haga con cargo a la retribución de los administradores judiciales. 
    2. La ampliación del ámbito del procedimiento abreviado a empresas con un pasivo inferior a 10 millones de euros.
    3. Modificaciones procesales como la clarificación de reglas de impugnación; supresión del incidente concursal sobre el auto que conceda o deniegue autorización judicial cuando ésta es necesaria, supresión de la vista como regla general. 
    4. Publicación gratuita de los anuncios en el BOE y creación de un Registro Público Telemático de Resoluciones Concursales para agilizar su conocimiento. 
    5. Posibilidad de tramitación escrita del convenio, prescindiendo de la junta de acreedores, cuando el número de éstos exceda de 300.   
  4. Agilización de la liquidación de la empresa, cuando su situación económica pone de manifiesto desde un inicio que éste es el final razonable del proceso. Se evita así una mayor degradación de su valor por el tiempo de duración del proceso. Con esta finalidad se introduciría la posibilidad de la liquidación anticipada a propuesta del deudor y la realización de bienes para el pago a los acreedores.
  5.  Revisión de la situación de determinados créditos, reforzando las garantías de los créditos públicos y del FOGASA, la posición de los acreedores que no pudieron conocer el concurso y subordinando los créditos derivados de obligaciones recíprocas cuando el incumplimiento es resultado de la actuación obstaculizadora del acreedor y los de los socios especialmente relacionados con el concursado. 
  6.  Mejora en la situación de los trabajadores de empresas concursadas. Para evitar la paralización de los expedientes de regulación de empleo en tramitación se permite su continuación en tanto no se declare el concurso de la empresa. Además, se permite la extinción de las relaciones laborales desde dicha declaración, con vistas a que los trabajadores puedan cobrar las prestaciones por desempleo.    
La Reforma se ha producido y nos preguntamos sobre la repercusión en  lo que llamamos: Primavera Concursal ¿Una realidad? o resultará, como se temía, que  los grandes beneficiados de la reforma son las entidades financieras que consiguen impedir que las operaciones realizadas en los dos años anteriores a la declaración de insolvencia puedan ser anuladas por un juzgado mercantil al considerarlas perjudiciales para el resto de los acreedores eliminando, de esta forma, la incertidumbre que pendía sobre las reestructuraciones realizadas.          

Imagen: publico.es

 

Primavera concursal ¿Una realidad?

Es conocido que en el mes de marzo se formulan las cuentas anuales de la mayoría de las empresas españolas (cuando el ejercicio económico coincide con el año natural). Resulta evidente que a partir de esta formulación los administradores conocerán la situación patrimonial de sus empresas y, por ello, si la sociedad está o no obligada a solicitar el concurso de acreedores. Conviene recordar que la vigente Ley Concursal establece que los administradores deberán solicitar la declaración de concursodentro de los dos meses siguientes a la fecha en que hubieran conocido o debido conocer su estado de insolvencia. 

En esta entrada nos ocupamos, en primer lugar por la relaciónque podría surgir, en las próximas semanas, con formulación de cuentas anuales e incremento, aún más, en la solicitud de las declaraciones de concursos y lo que hemos llamado unaprimavera concursal como mostramos en el esquema siguiente.

  

Por otra parte, nos interesa resaltar que con la nueva legislación aplicable, la situación patrimonial de la empresa, a efectos de la reducción de capital y disolución a consecuencia de pérdidas, no es la que muestra el balance (patrimonio neto) puesto que habrá que realizar los ajustes que impone la legislación mercantil. 

Resulta conocido que el patrimonio neto, desde la Reforma mercantil de julio de 2007, se configura como la parte residual de los activos de la empresa deducidos todos sus pasivos. Incluye las aportaciones realizadas, ya sea en el momento de su constitución o en otros posteriores, por sus socios o propietarios, que no tengan la consideración de pasivos, así como los resultados acumulados u otras variaciones que le afecten.  A este patrimonio habrá que realizar los siguientes ajustes:

(1) Los ajustes por cambios de valor a considerar (excluir) desde el 13 de diciembre de este año son los referidos a cambios de valor originados en operaciones de cobertura de flujos de efectivo pendientes de imputar a la cuenta de pérdidas y ganancias.

El cambio en la legislación es consecuencia del Real Decreto-Ley 10/2008 (y corrección de errores) que aprobó a finales del año pasado (con una vigencia temporal de dos años) un régimen excepcional para las reducciones obligatorias de capital y lasdisoluciones de sociedades anónimas y de responsabilidad limitada como consecuencia de pérdidas. 
Señala la norma que:   
          

La reciente evolución de la actividad económica internacional nos sitúa en un contexto excepcional. Las pérdidas por deterioro, coyunturalmente significativas en determinadas compañías, al incorporarse a la cuenta de pérdidas y ganancias habrían de computar a los efectos del cálculo de la pérdida del patrimonio neto en los supuestos señalados de reducción de capital y disolución. Por esta razón se suspende,con una vigencia temporal de dos años y únicamente para los casos de pérdidas por deterioro del inmovilizado material, de las inversiones en inmovilizado y de las existencias, el régimen societario aplicable, sin que ello suponga, por lo demás, alteración del correspondiente régimen contable.

Por último, nos parece interesante analizar  la repercusión de esta nueva norma y su relación con las declaraciones de concursos y nos surgen, al menos, las siguientes cuestiones:

  • ¿Actuará de freno la nueva normativa a los concursos que se esperan en esta primavera?
  • ¿Se aplicará la norma referida conforme a lo previsto por el Gobierno?
  • ¿Realmente existe relación entre la citada normativa y la insolvencia recogida en la Ley Concursal?

 

 

Y todo esto en unos momentos en los que se reforma la Ley Concursal con las dudas e incertidumbres que leemos en la prensa.
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Estadística Concursal 2008.

 

Fuente: Registro Mercantil Central

La Reforma de la Ley Concursal (I).

Que empresa, bancos y deudas son una combinación común en la gestión económica-financiera de una empresa resulta muy evidente. No obstante, a veces, los términos de la citada combinación no son los más adecuados y resulta que la relación se hace difícil de gestionar, llegando a desequilibrios financieros que pueden poner en peligro la viabilidad de la empresa. Una solución a esta situación puede venir a través de la Ley Concursal que regula los concursos de acreedores.

powpoint

¿Cuándo se debe acudir al concurso de acreedores?

Con la citada legislación las empresas con problemas de liquidez deben presentar voluntariamente un concurso antes de que se agoten todos sus activos y dentro de losdos meses siguientes a la fecha en que hubiera conocido o debido conocer su estado de insolvencia, esto es cuando se cumplan los siguientes supuestos: 

 

  • Cuando no disponga de bienes suficientes para atender una ejecución de embargo, ante la existencia de embargos.
  • Ante la existencia de embargos que afecten de manera general a su patrimonio.
  • En situaciones de impagados durante tres meses de las obligaciones tributarias o de las cuotas a la Seguridad Social.

No obstante, los cuatro años de aplicación de la LeyConcursal pone de manifiesto que esta no es la solución que buscan las empresas, puesto que la gran mayoría de las empresas que entran en concurso de acreedores acaban en liquidación.

Es conocido que al solicitar el concurso el deudor podrá optar, dependiendo de cómo sea su crisis empresarial, por diversas soluciones. Estas soluciones de concurso previstas en la Ley son el convenio y la liquidación, concediendo la Ley al deudor la facultad de optar por una de las dos soluciones. Si se opta por el convenio éste necesitará la aprobación judicial, no produciendo dicha aprobación la conclusión del concurso, sino que éste concluirá con el cumplimiento del mismo. También podrá optar por una solución liquidadora del concurso, pero tendrá el deber de solicitar la liquidación cuando durante la vigencia de un convenio conozca la imposibilidad de cumplir los pagos comprometidos y las obligaciones contraídas con posterioridad a su aprobación. 

¿Por qué el concurso de acreedores se convierte en la antesala de la liquidación de la empresa?

Probablemente sea un conjunto de factores que generan esta situación. No obstante, consideramos con especial incidencia los que siguen:

  • El desequilibrio entre procesos concursalesy recursos para su gestión en los juzgados, con plazos interminables.
  • La rigidez de la normativa y su poca adaptación a los requerimientos actuales.
  • La ausencia de expectativas de solución.
Actualmente está  en proceso de reforma la LeyConcursal orientada, por lo apuntado por la prensa, a  eliminar las incertidumbres en entidades financieras que aceptan refinanciar las deudas y que, en la actualidad, podría ser impugnada  y, en caso, de ser anulada por el juez colocar a las citadas entidades en situación complicada en relación al devenir de sus créditos. La solución que se espera es la de evitar que lasrefinanciaciones puedan ser anuladas.

Pero las cuestiones que nos preocupa, en estos momentos,son:

  • ¿Se adaptará la normativa a las necesidades actuales?
  • ¿Seguirá siendo el proceso concursal una tumbapara las empresas que se ven obligadas a solicitarlo?
  • ¿Se acortarán los plazos?
  • ¿Se adecuarán los recursos necesarios?
Son muchas cuestiones para una reforma que me temo que podría convertirse, de nuevo, sólo en una concesión a las entidades financieras. 
Imagen: e-concursal